Home » Vida Saludable » La boda de Eugenia: ‘celebrities’, viento traicionero y tensión entre Sarah Ferguson y su ex suegro

La boda de Eugenia: ‘celebrities’, viento traicionero y tensión entre Sarah Ferguson y su ex suegro

La princesa Eugenia y Jack Brooksbank, durante su enlace. GTRES

La princesa Eugenia, nieta de Isabel II, se ha casado con Jack Brooksbank, en la capilla de san Jorge de Windsor ante unos 800 invitados. La ceremonia religiosa estuvo presidida por la reina y el duque de Edimburgo, que volvieron a acoger, por un día, a Sarah Ferguson, madre de la novia, entre ellos.

Con puntualidad británica empezaron a llegar los invitados dos horas antes de la ceremonia. La novia llegó la última a las 10.52 horas para que el servicio empezara a las 11 horas en punto. Por importancia, la modelo Kate Moss y su hija Lila fueron de las primeras en llegar. Los duques de Sussex, que se casaron en el mismo lugar el pasado mes de mayo arribaron con los duques de Cambridge y toda la familia real. La madre de la novia, duquesa de York, no cruzó saludo con el duque de Edimburgo poniendo de manifiesto la hostilidad entre ambos.

El novio llegó acompañado por su hermano menor, Thomas, quien le hacía de padrino de boda. Las comparaciones con la boda de Harry y Meghan eran inevitables. El clima fue más clemente para los duques de Sussex que para Jack y Eugenia. Las invitadas se sujetaban los sombreros para evitar que volaran. La princesa Beatriz, hermana de la novia, escogió el azul eléctrico para su estilismo.

La ceremonia religiosa la ofició el arcipreste de Windsor, David Conner, y el arzobispo de York, John Sentuma, y cantó el Ave María el cantante italiano Andrea Bocelli. La corte de honor la dirigía lady Louise, prima de la novia e hija del príncipe Eduardo, vestida también de royal blue. El aire traicionó a lady Louise al entrar en la capilla levantando el vestido y mostrando la lencería ante las cámaras de televisión. La niñera española de los hijos de Guillermo y Kate, María Teresa Bordallo, retocó el traje del príncipe Jorge (5) y la princesa Carlota (3) que formaban parte de la corte.

Ni la hierba estaba tan verde como en mayo ni el sol lucía con la misma intensidad que en la boda de Harry y Meghan, pero el clima se mantuvo seco para suerte de todos. Las trompetas anunciaron la llegada de la reina y su marido, preludio de la entrada de la novia y su padre, el príncipe Andrés. El novio se puso gafas en la llegada al altar a la espera de la novia y se las quitó tan pronto Eugenia se colocó a su lado. Ella vestía un modelo del diseñador Peter Pelotto sin velo y cola y adornaba su cabeza con una tiara con una esmeralda. El verde que combinaba con el blanco es el color elegido también por Sarah Ferguson para el día de la boda de su hija menor.

La ausencia de Camilla Parker generó especulaciones sobre la tensión entre la duquesa de Cornualles y el príncipe Andrés. Camilla dio prioridad a una visita a una escuela de Escocia, donde viajó el príncipe Carlos tras la recepción que dio la reina en el castillo. Tras la ceremonia religiosa, que duró una hora, los novios subieron a un carruaje y se pasearon por el centro de Windsor.

Entre los invitados, mayoría de “celebrities” y caras desconocidas, como el doctor que operó a la princesa de desviación de espina dorsal o los empleados de la galería de arte Hauser & Wirth, de la que ella es directora asociada. Además de la familia británica, Pablo de Grecia y su hija Olympia estaban entre los invitados en los que llegaron con puntualidad inglesa. El cantante Ricky Martin, el actor y presentador de televisión Stephen Fry y su marido Elliot Spencer, James Blunt, la modelo Cara Delevigne con esmoquin masculino y zapatos de tacón alto, altísimo.

La ceremonia duró menos de una hora. A mediodía los 800 invitados asistieron a la comida ofrecida por la reina Isabel en el castillo de Windsor y por la noche irán a la fiesta en Royal Lodge, la residencia del príncipe Andres, en la hacienda real de Windsor, aunque son éstos festejos privados.

“Dios salve a la reina” fue el himno que cerró la ceremonia religiosa y que casi hace saltar las lagrimas a la novia mientras su abuela miraba al suelo de la capilla. Como marido y mujer salieron sonrientes de la iglesia ante 30 miembros de la familia real. El señor y la señora Brooksbank ante la guardia real subieron a la carroza cubierta

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>