Home » Vida Saludable » El presidente de la Diputación de León pagó para seguir en el cargo

El presidente de la Diputación de León pagó para seguir en el cargo

Los empresarios de la red corrupta desarticulada en la operación Púnica no sólo ofrecían dinero, también podían proporcionar apoyo político a sus compinches gracias a sus contactos. Así se desprende del auto [PDF: auto del juez Velasco] con el que el juez Eloy Velasco envió ayer a prisión al presidente de la Diputación de León, Martín Marcos Martínez, y al empresario que lo apoyaba, Alejandro de Pedro.

El magistrado explica que Martínez garantizaba al empresario valenciano contratos en la estación de esquí de San Isidro a cambio de que éste usase «su red de influencias» en el PP para reforzarle en el puesto.

«Marcos Martínez», dice el auto, «habría puesto en marcha procedimientos negociados de contratación vinculados a la estación de esquí de San Isidro en los que únicamente resultarían invitadas empresas vinculadas a Alejandro de Pedro a cambio de que éste hiciera uso de su red de influencias entre altos cargos del PP para continuar como presidente de la Diputación de León».

Las gestiones habrían sido muy recientes, ya que Martínez accedió a la Presidencia hace sólo unos meses, después del asesinato de su antecesora, Isabel Carrasco.

Al margen del rédito político que pudiera reportarle esa entente delictiva, Martínez también se llevaba dinero, ya que participaba en las sociedades a las que adjudicaba. Martínez «tendría participación en alguna de las empresas que resultarían adjudicatarias de los concursos, incurriendo presuntamente en los delitos de negociaciones prohibidas a funcionarios, prevaricación, revelación de secretos, tráfico de influencias, cohecho y fraude».

De Pedro es una de las figuras centrales de la investigación, uno de los dos «conseguidores» -como los describe el juez- que junto al empresario David Marjaliza hace de nexo con todas las operaciones sospechosas. El magistrado llega a afirmar, para justificar su decisión de encarcelarle, que los conseguidores habían hecho de la corrupción «un auténtico modus vivendi».

En el apartado dedicado a De Pedro, el juez menciona sus trabajos para que cargos de la Comunidad de Madrid, que no menciona, tuvieran una buena imagen en Internet. «Se ha acreditado que [De Pedro] presta servicios de reputación en Internet para autoridades políticas que, por no ser susceptibles de contratación administrativa, se pagan mediante procedimientos irregulares, sirviéndose de contratos públicos con otro objeto».

Esta actividad enlaza con la de uno de los interrogados el miércoles, José Martínez Nicolás, consejero delegado de la Agencia de Informática de la Comunidad de Madrid, que generaba facturas falsas para pagar esos trabajos que no podían salir a la luz.

Eran precisamente esos trabajos de reputación en Internet los que permitieron a De Pedro, dice el juez, «abrir la posibilidad de constituir una red de contactos con autoridades públicas que le facilitarían la contratación en otros sectores para él y para terceros, como sucede en Murcia, León y Madrid».

El juez también dictó prisión incondicional para el alcalde de Valdemoro, el popular José Carlos Boza, y para la empleada y «mano derecha» de Marjaliza María Ramírez -que habría participado en entregas de comisiones-. También para el jefe de centro operacional de Cofely -la empresa que obtuvo la mayor parte de adjudicaciones sospechosas-, Pedro García Pérez. Él era, dice el auto, el principal interlocutor y articulador de la red de tráfico de influencias y de pago de cohechos de la que se sirve la empresa para lograr adjudicaciones».

Para otros nueve interrogados, el juez acordó prisiones eludibles bajo fianzas de entre 25.000 y 300.000 euros.

Por último, el ex alcalde de Cartagena, el socialista José Antonio Alonso Conesa, quedó libre sin medidas cautelares. Eso sí, sigue con cargos, y graves según el juez, que lo describe como «cabeza de un entramado de tráfico de influencias, habiéndose acreditado que se ha concertado con diversas autoridades de Murcia, León y Madrid para la adjudicación de contratos».

Conflicto entre Velasco y algunos letrados

Por otra parte, el gran número de detenidos el lunes, 35, provocó a última hora de la tarde un conflicto entre algunos letrados defensores y el juez Velasco. Tal y como sucedió en la operación Emperador, los imputados que han quedado para el final de las declaraciones alegan que se ha superado holgadamente el plazo de tres días de detención sin haber comparecido ante el juez instructor. En el caso de la mafia china, esa alegación acabó siendo estimada y provocó una excarcelación masiva de imputados.

Granados y Marjaliza presentaron a última hora de la noche un habeas corpus, es decir, una petición de pasar inmediatamente a presencia del juez y reclamar entonces la puesta en libertad. El político y el empresario habían quedado los últimos para declarar y estaba previsto que pasaran ante Velasco hoy por la mañana.

La tesis del juez es que la tarde noche del miércoles transformó la detención policial en judicial mediante un auto notificado a los afectados, por lo que el plazo de 72 horas para pasar a manos del juez -que vencía ayer por la mañana- no se habría rebasado. Y que los detenidos no durmieron en la Audiencia porque no había espacio para ello.

Las defensas responden que esta «jugada» de Velasco no es sino «un fraude de ley» para prolongar artificialmente las detenciones. A su juicio, debe estimarse que las detenciones fueron judiciales desde el momento del arresto por dos motivos: se trataba de una operación controlada por el juez, no de una detención espontánea de la Guardia Civil, y, además, Velasco dictó órdenes de registro en las que ya acordaba que los detenidos permanecieran «bajo custodia».

Esa supuesta detención ilegal también podría ser alegada por la mayoría de los que comparecieron ayer, para los que también se habría superado el plazo legal.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>